¿Quién es el Facility Manager?

Quién es el FMer asociada

En todas las empresas hay alguien que gestiona los inmuebles y los servicios de apoyo a la organización.  A veces es una persona, a veces un departamento entero. A veces se gestionan todos los servicios juntos y a veces se divide su gestión. Pero siempre, siempre, hay alguien que se ocupa de esos temas. Si hace frío o calor en la oficina, ¿a quién llamas? Pues ese, le llames como le llames, es probablemente el facility manager de tu organización. En muchas empresas suele ser “el de Servicios Generales”.

¿Recuerdas al director de Personal? Ahora es director de Recursos Humanos, porque ya no gestiona solo las nóminas, sino que define roles y responsabilidades, organiza planes de formación, desarrolla iniciativas de retención de talento, etc. Pues lo mismo ocurre con el facility manager. Ya no es “el de Servicios Generales”, porque ya no solo arregla lo que se rompe, sino que gestiona los inmuebles y los servicios de apoyo con una visión estratégica, alineándose con la compañía. Ahora es un gestor, no se mueve solo en el terreno operacional, sino que ocupa un puesto táctico y, si le dejan, estratégico, es un facility manager.

En el resto de Europa y Norteamérica existe la carrera universitaria de Facility Management, pero en España solo contamos con formación de postgrado. Por lo tanto, al no existir la carrera como tal, un facility manager puede ser todo aquel que se dedique a dar apoyo a la organización, independiente del área en que se encuentre.

Una empresa de, por ejemplo, 150 empleados, que ocupará unos 2.000 metros cuadrados de oficinas, más o menos y dependiendo de la actividad, tendrá un responsable que se dedicará a coordinar los servicios necesarios, las incidencias y los pequeños proyectos o traslados. La misma persona revisará los consumos al final de mes, pagará los alquileres y los seguros y una vez al año, o incluso cada dos, revisará los contratos y las necesidades de la empresa. Todo esto lo hará si le dejan tiempo, si no, se encargará de apagar fuegos y del estresante día a día.

Ahora supongamos que esa empresa crece, por ejemplo, pasa a tener 2.000 empleados. Ahora la superficie a gestionar asciende a unos 20.000 o 30.000 metros, que, dependiendo de la actividad, el tipo de edificios, si son grandes sedes, edificios medianos repartidos por las capitales de provincia, grandes redes comerciales atomizadas, se repartirá de forma distinta y con edificios o inmuebles de distinto uso. La actividad de la organización también condicionará lo que se tiene que hacer, horarios de apertura, relación con clientes externos, con el propio personal, etc.

Lo que sí es claro es que la actividad que hacía nuestro “todoterreno” se tiene que seguir realizando, pero ahora la dedicación es mayor, apareciendo puestos más especializados, que, por definición, serían facility, pero con una actividad especializada. De esta forma, aparecen un gestor de espacios, un gestor de servicios, un gestor energético, un gestor de la propiedad, un gestor de proyectos, etc. Uno por cada área de competencia o más, dependiendo del tamaño de la organización. Dicho esto, seguro que todos los hemos oído en inglés, que queda más elegante: space manager, service manager, energy manager, property manager, project manager.

La norma europea ilustra todas las actividades que quedan dentro de la disciplina del Facility Management. Todos estos perfiles especializados, aunque bautizados con otros nombres, son, por definición, o si hubieran estudiado la carrera, Facility Managers.

Photo by: Pimkie http://bit.ly/1yDJYNj

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